The city is your date.
El viernes 17 estuve caminando por el centro. Me fui vestida más bien normal, con poco o casi nada de maquillaje, una cola de caballo... Normalita.
Como era de esperarse, a la hora que fui (11:00am) estaba el sol en su punto. Salí de allí a golpe de 1:00pm, con la ropa casi pegada al cuerpo, con el cabello un poco desastre, con las ganas aniquiladas y casi implorando que me dejaran dormir.
Por azares del destino, llegué al cruce de Delicias con Fuerzas Armadas...Sí, ahí donde está ese pequeño check point que se llama de candido express... El Kwik-E-Mart de nuestra ciudad en el que casi nunca entro a menos que sea para comprar alcohol, cigarros o chuches. Ese día entré porque tenía sed (venía del centro, ja!) y necesitaba desesperadamente una cerveza.
Entré a la tienda (ya lo dije) y no vi nada que me llamara especialmente la atención, fui directamente a las cervezas, tomé una y fui a pagar...Y ahí, en la caja registradora, detrás del mostrador, 6 años después, estaba él. Aquel amigo de la adolescencia al que nunca acepté como novio, pero al que amé durante más horas (y hablo de amor tangible, de pieles y gemidos, no del otro...En el otro me cuesta creer)
Nos quedamos mirándonos como si cada uno estuviese viendo una alucinación. Hubiese pagado por ver la escena desde una tercera perspectiva (la cara de pringaos que seguro se nos puso debió ser todo un poema). A mí se me subieron los colores y se me bajaron las medias (entre otras prendas de lencería) y con la cara indecisa entre Carrie Bradshaw y Candy Candy le dije "Te conozco, verdad?"
Me miró con cara de "Joder, que si me conoces" y me llamó por mi primer nombre. Me preguntó si sabía yo quien era él. Lo primero que se me vino a la mente fue "petite mort", lo segundo no lo puedo decir aquí, lo tercero sí fue más acertado y también lo llamé por su primer nombre. No nos dejábamos de mirar como diciéndonos en silencio absolutamente todo lo demás.
Me preguntó si seguía viviendo en el mismo lugar, le contesté que sí... Me pidió mi teléfono y aproveché de -mentalmente- cagarme en todos los muertos de quien me robó la blackberry. Me acercó papel y boli y le anoté el número de la casa. Luego pagué y me fui.
En el bus iba flotando (efecto de la cerveza, claro) ...Pensando en si se repetirían las noches de polvos interminables de antaño. Llegué a la casa y le conté a mi papá que me había cruzado con él en la tienda (por supuesto que no le di detalles)
...Y bueno, han pasado casi un par de semanas y nunca llamó. Evito pasar por la tienda para no cruzarme con él y parecer desesperada. La ley dice que si en tres días no llama, no lo hará. Pues no lo hará. Adiós las noches, adiós los polvos. Ya no somos los mismos de hace años y de eso estoy yo más consciente que cualquiera.
Aunque me hacía ilusión que llamara. Creo que últimamente me hace falta sentir el peso de alguien sobre mí... If u know what I mean...
Pero no me molesta que no haya llamado. Creo que solo encontrarlo después de tantos años y ver que la vida no lo ha tratado nada mal me sirvió para enamorarme un poco más de ésta ciudad.
...Que es capaz de regalarte una sorpresa cuando menos lo imaginas.
(sí, estoy segura que algo más de maquillaje, el cabello suelto y un poco menos de sol hubiesen contribuido para que llamara)
You're never alone in Maracaibo. It's the perfect place to be single. The city is your date
