Si vienes a juzgarme no me hables ni me escribas, es demasiado tarde...
Hoy estamos más viejos que ayer por la mañana.

Si quieres acercarte a mí, ni me lo digas. Es demasiado tarde.
...Hoy entra menos luz por la ventana.

Sola puedo cuidarme...
O puedo suicidarme.
...Puedes desdibujarme
Hasta borrarme.

Me marcharé sin prisa, no voy tan lejos.
Aunque cueste admitirlo, estamos viejos.

...Y el tiempo no perdona a aquel que se estaciona,
Al que, cuando es golpeado, no reacciona.

No velaré tu sueño ni iré nunca a tu lado...
Puedes desdibujarme.

Olvídame sin prisa, comienza por odiarme.
Entierra mi recuerdo hasta borrarme.

¡Pero el tiempo no perdona
Tampoco al que se esconde!
Al que el amor le llama y no responde.